Luis Gordillo

Archipiélago

Del 17 de septiembre al 24 de octubre

 

La Caja Negra presenta Archipiélago, la más reciente serie gráfica realizada por Luis Gordillo y editada por La Caja Negra. La serie está compuesta por un conjunto de 12 serigrafías que resultan del intenso trabajo de colaboración con el artista durante los últimos dos años. Utilizando hasta veinte pantallas de color en cada obra, el resultado es un conjunto de piezas que capturan la esencia del trabajo de Gordillo y su personal investigación sobre el color y la forma cargada de sentido.

La palabra Archipiélago, que da titulo al conjunto, evoca para el artista un conjunto compuesto por distintos elementos que conviven en un mismo espacio y que comparten una intención. Se trata, como el mismo ha explicitado, de piezas representativas de su método y concepto del trabajo plástico, basado en la seriación, la alteración y la reconstrucción de imágenes. El resultado es un compendio en el que se tocan temas diversos y recurrentes a lo largo de toda su obra conformando una especie de vocabulario personal sobre el que va desarrollando variaciones. Éstas son más evidentes en el conjunto de más de 30 monotipos que completan la exposición y que fueron realizados en paralelo a la edición. En ellos se concentra la manera en que Gordillo va desarrollando y encadenando formas y sentidos.

Con motivo de la exposición se publicará un catálogo con textos de David Barro y del propio Luis Gordillo que estará disponible a partir de mediados de septiembre.

 

Luis Gordillo (1934, Sevilla) Contemporáneo de los informalistas españoles de la década de 1950, comenzó a estudiar la carrera de Derecho en su ciudad natal, pero al poco tiempo la abandonó para dedicarse a la pintura, y se matriculó en la Escuela de Bellas Artes. En 1958 viajó a París, donde se interesó por la obra de Jean Fautrier y Jean Dubuffet. Durante esta época siguió los planteamientos estéticos de las vanguardias de Art Autre o Dau al Set. Tras otra estancia en París, su pintura se encaminó hacia la figuración, interesándose por Francis Bacon y el Pop Art estadounidense. En los primeros años de la década de 1960, sus series de Cabezas y de Automovilistas configurarán la primera incursión no mimética de un artista español en el pop internacional. Su experiencia con el psicoanálisis abre nuevas vías y sentidos a su obra. Posteriormente se dedicará a la realización de dibujos automáticos. Durante la década de 1970, estos dibujos trazados a línea, son pasados a lienzo y rellenados de color. En las décadas de 1980 y 1990, Gordillo desarrolló una pintura que le sitúa a medio camino entre la figuración anterior y las nuevas fórmulas de la abstracción postmoderna. Su trabajo es un hito importante en la historia del arte español contemporáneo. En 1981 le fue concedido el Premio Nacional de Artes Plásticas. Ganador en 2007 del Premio Velázquez de Artes Plásticas, Luis Gordillo ha presentado recientemente sendas exposiciones en espacios públicos como el Museo Reina Sofía de Madrid o el MACBA de Barcelona. Su obra figura en las más importantes colecciones de arte contemporáneo español. El 12 de junio de 2008 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Castilla‐La Mancha en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca.