CARTELES DEL 68. PARÍS - MÉXICO

26 abril - 2 junio 2018

El año 1968, además de recordarse por las protestas que se iniciaron en varias ciudades del
mundo, presenta un aspecto que tiene especial interés desde el punto de vista de la gráfica.
Las ciudades vieron sus muros inundados de carteles reivindicativos, muchos de ellos realizados
con técnicas como la serigrafía, el linograbado, el estarcido o la litografía. Estas técnicas que
normalmente usan los artistas para su trabajo, esta vez se pusieron al servicio de la protesta.


La exposición se centra en los carteles realizados en París y Ciudad de México en el 68, en el
curso de las revueltas producidas en ambas ciudades. Es interesante resaltar las alusiones a los
Juegos Olímpicos celebrados en México ese año, tanto en los carteles mexicanos como en
algunos carteles franceses realizados en solidaridad con los estudiantes después de la matanza
de Tlatelolco. Aunque en cada país los estudiantes tuvieron su peculiar modo de realizar estos
carteles, es relevante comprobar algunos paralelismos tanto formales como de sentido en ambos
lugares. En el caso de los carteles mexicanos es claro el antecedente del trabajo del Taller de
Gráfica Popular.


Se presenta un conjunto de más de 60 carteles originales de los que llenaron los muros de París
y México durante el 68. Fueron realizados por estudiantes, profesores y trabajadores en talleres
improvisados y en el caso de París en los talleres ocupados de la Escuela de Bellas Artes, en
las distintas facultades o en agrupaciones de barrio. Durante el mayo francés sólo en los talleres
de la Escuela de Bellas Artes se editaron alrededor de 200.000 carteles con unos 400 motivos
diferentes.


La obra gráfica, que comenzó siendo un medio para difundir imágenes e ideas retomó
nuevamente este papel, pero esta vez fuera del mercado del arte. Hoy en día las relaciones
entre actividad artística, pensamiento político y acción social están constantemente presentes
en exposiciones, tratados de crítica y planteamientos de los artistas, lo que justifica el interés
que tiene el presentar un conjunto de estampas realizadas para difundir ideas, agitar o movilizar
a las personas. Su interés gráfico es indudable y sus contenidos pueden estar vigentes o ser
muy significativos a la hora de analizar el presente del mundo, tanto socialmente como en lo
que toca a sus derivas artísticas.

 

 

Posters from 1968. Paris - Mexico

From April 26 to June 2

Besides the myriad social issues that ignited the 1968 protests in cities all over the world, there is one aspect of particular importance from the perspective of graphic art. Cities saw their walls covered in activist posters. Many were made with techniques like screen printing, linocut, pochoir or lithography. These techniques normally used by artists for their work were this time put to the service of protest.

The exhibition features posters made in Paris and Mexico City in 1968 during the student revolts. Of particular note are the hints to the Olympic Games held in Mexico that same year, both in Mexican posters and French posters in solidarity with the students after the Tlatelolco massacre. Although students from each country had their own peculiar way of making the posters, there are important parallels between them, both formal and in meaning. In the case of the Mexican posters, the influence of the Taller de Gráfica Popular (People's Graphic Workshop) is palpable.

The exhibition includes more than 60 original posters that filled the walls of Paris and Mexico in 68. They were made by students, teachers and workers in improvised workshops—in Paris they were made in the occupied workshops of the École des Beaux-Arts (School of Fine Arts), in different faculties and in neighborhood groups. In May, about 200,000 different posters with 400 different motifs were edited in the École des Beaux-Arts workshops alone.

Graphic art, which started as a medium to spread images and ideas, once again took up this role—but this time outside the art market. Today, the links between artistic endeavors, political thought and social action are constantly present in exhibitions, critical treaties and artists' proposals. This justifies presenting a collection of posters made precisely for spreading ideas and mobilizing people. Their graphic value is unquestionable and the content is relevant and significant for analyzing the present world, both is social and artistic terms.